ARQUITECTURA Y NEGOCIO. ¿BROTES VERDES?
UN DIAGNÓSTICO

De mi reciente intervención en el Espacio Centro Centro de Cibeles, durante la Semana de la Arquitectura 2014 ofrezco a continuación las siguientes reflexiones:

ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE LA CIUDAD
Cuando en el momento presente la expectativa de edificabilidad es cero y la revisión del plan tiende a una visión introspectiva sobre la ciudad consolidada; los recursos para la ejecución de ese planeamiento de regeneración y mejora, han de venir necesariamente de la administración; a través de un urbanismo concertado y con amplios consensos para hacer posible la transformación de la ciudad.

Sigue siendo necesario un “proyecto de ciudad” del que Madrid todavía carece para estructurar toda el área metropolitana; que debería ser objeto de un plan estratégico para tratar de llegar a ese ideal que armonice el binomio ciudad y naturaleza.
Dado que hoy disponemos de nuevas tecnologías para la monitorización y toma de decisiones en la transformación de la ciudad, complementar ese importante proyecto territorial con un planeamiento dinámico, realizado sobre indicadores; permitiría adaptar el planeamiento a los modelos de incertidumbre.

El crecimiento cero confirma como innecesario el extraordinario crecimiento reciente de Madrid con los PAUs del sudeste; que ha propiciado la devaluación del mercado inmobiliario y la construcción de costosas infraestructuras infrautilizadas. Un buen amigo sostiene que la dinamita puede ser en ocasiones tan útil como el lápiz.
Por el contrario, la operación Madrid Río ha representado el reencuentro de la ciudad con su naturaleza inmediata y la apertura a un nuevo espacio creado a partir de la regeneración del Manzanares, que enlaza más armónicamente las dos orillas.
Conscientes de que existe aún el riesgo de que el automóvil agoste definitivamente la ciudad, debe movernos a buscar un equilibrio y además apostar por una integración de usos que permita una mayor cohesión social; incorporando muy especialmente los polígonos industriales que debieran seguir siendo “industria” y hoy pueden ser “industria limpia” y no ser exclusivamente espacio para macrodiscotecas.

El planeamiento es en definitiva un instrumento político, por lo que resulta imprescindible una voluntad política para desarrollar y hacer efectiva su aplicación; aunque el planeamiento solo sea una directriz.

Santiago Fajardo. Arquitectura. Brotes verdes.

OBSERVACIONES SOBRE ARQUITECTURA Y PATRIMONIO
La arquitectura es un ejercicio con objetivos de cada vez más difícil alcance, en razón a la multiplicidad y heterogeneidad de normativas a las que debemos someternos; pues pese a la hipertrofia legislativa en la que se mueve nuestro país (para la resolución de cualquier problema aquí se hace una Ley); la gestión del patrimonio edificado sigue siendo deficitaria en cuanto a criterios, medios y agilidad; con órganos consultivos como la CIPHAM inadecuados e insuficientemente dotados; lo que compromete su eficiencia en la consecución de objetivos.

Cuando en razón a esa mirada introspectiva hacia la ciudad consolidada, la rehabilitación (o reciclaje) del patrimonio adquiere hoy una especial razón de oportunidad; resulta trascendental una recuperación sostenible del patrimonio, reivindicando la importancia que para los edificios antiguos tiene la elección de un nuevo destino, compatible con sus arquitecturas; que permita un necesario retorno de la inversión en las obras necesarias y garantice con destinos actuales su pervivencia en el tiempo. La progresiva retirada del dinero público de los presupuestos de cultura, tal vez siguiendo la tendencia anglosajona; hace imprescindible el paso al frente de la sociedad civil y de una iniciativa privada más sensible y responsable frente al patrimonio.
Recientemente frustrada una vez más la esperanza de una moderna Ley de Mecenazgo; sigue siendo una asignatura pendiente de extraordinaria importancia en el presente momento. En este mismo sentido, ha despertado grandes recelos la nueva Ley de Patrimonio de la Comunidad de Madrid cuya aplicación aún está por ver.

Asimismo, debiera ponerse especial cuidado con la progresiva subasta del patrimonio por parte de empresas e instituciones públicas; que amenaza con superar la desamortización de Mendizábal. Podemos entender que los titulares de los derechos de propiedad hagan “caja” con su venta, para equilibrar sus balances en época de crisis; pero debiera condicionarse su nuevo uso y destino con objeto de no perder el carácter público y fin social; pues los edificios y espacios públicos deben seguir siendo áreas de oportunidad para dotaciones y servicios de la colectividad.

Dando por sentado que las crisis son necesarias para mejorar las cosas, los brotes verdes todavía son dependientes de una financiación que no se ve y que tiene una decisiva influencia en el mercado inmobiliario. De momento, solo aparecen inversores extranjeros, atraídos por razones de oportunidad; pero que son una avanzadilla tras la que animar a un sector extraordinariamente deprimido cuya única actividad hoy está fuera de nuestras fronteras.

En definitiva, las ciudades las hacen los ciudadanos; por ello, la mejora de Madrid debe ser un empeño colectivo y consensuado; porque aún hay muchos enclaves por mejorar, tal y como sugiere el poema de Fernando Beltrán dedicado al barrio del Carmel de Barcelona:

“Sube la calle Dante hacia el destino más humano de todos.
Nuestras casas se caen y el tiempo duele,
Como duelen los ojos cuando fuerzas la mirada y te pierdes hacia el fondo de esos barrios sin mapa ni oficinas de turismo.
Este barrio soy yo; sin maquillaje. Este barrio es la vida de cada uno.
Grieta a grieta socavan las aceras y al final, paso a paso, siento encima cómo pesa el pasar… y ese latido que circula de pronto entre las grúas de mi cuerpo y sus túneles.
No he dudado en venir; aunque ninguno quería orientarme bien hacia la herida.
Pero hacen mal aquellos que la ocultan.

Este hielo es hogar que abriga el frio, como abriga ahora el pan de esa mujer que cruza con la bolsa bajo el brazo de nuestra misma edad.
Nos miramos apenas un segundo.
Esto no es nada, si lo vieras por dentro…
Atravieso desnudo la fachada y acaricio mis grietas una a una.
La intemperie nos une”

Santiago Fajardo



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