CASA DE LA VILLA

Situado en la calle mayor, justo en la plazuela del mismo nombre y junto a la casa de Cisneros; el edificio de Juan Gómez de Mora no oculta su sobrio referente escurialense en un modelo mejorado del Palacio de Santa Cruz y de parecidas características volumétricas; con torres y chapiteles, cubierta con mansardas y recercados de granito del Guadarrama.

Construido sobre el solar de un más antiguo palacio, fue inicialmente concebido como residencia para Felipe IV hacia 1644 y posteriormente adaptado para las reuniones del municipio en torno a 1690 por su colaborador José Villareal, tras la muerte de Gómez de Mora en 1648.

Casa de la Villa

Resuelto en dos plantas y un bajo cubierta útil, sobre el que emergen las torres prismáticas, el edificio responde a una composición envolvente de la planta en torno a un gran patio central con un alzado a la plaza en el que un potente zócalo de granito reviste la altura completa de la planta baja y sirve de arranque a los paños de ladrillo con que se construye la planta primera. Dos imponentes portadas de granito a ambos lados del eje central completan una composición equilibrada del alzado principal, a las que se suman los recercados de los huecos exteriores sobre cuyos dinteles destacan los frontones triangulares de la planta primera, excepto en el nivel superior de las torres cuyos dinteles son de traza curvilínea.

A finales de 1700, Juan de Villanueva realiza una sustantiva transformación de la fachada norte recayente a la calle Mayor, para incluir una galería de columnas de corte clasicista que sirviera como privilegiada tribuna de los reyes para el seguimiento de las procesiones.

planta Casa de la Villa

En los años 60 se introdujo la pizarra como acabado de las cubiertas y fueron retirados los revocos que recubrían las fachadas para dejar vista la fábrica de ladrillo de buena calidad.

Su rica decoración interior gira en torno al patio central, cubierto por un lucernario acristalado y distribuidor de acceso a los grandes salones y otros espacios menores; en algún caso debidos a transformaciones operadas por la presión funcional; presión en parte aminorada cuando se incorpora la Casa de Cisneros, a través del pasaje elevado que construye Luis Bellido a principios de 1900.

En suma, una de las mejores obras de Gómez de Mora en nuestra capital



Los Comentarios están cerrados.