IGLESIA DE LA CONCEPCION REAL DE CALATRAVA

En nuestra castiza calle de Alcalá y cerca de la Puerta del Sol, otro meritorio templo del mejor barroco del sXVII nos ocupa hoy en Paseando por Madrid. Muy transformado en su apariencia exterior a finales del sXIX; su interior revela aún la grandeza con la que fuera concebido y las colaboraciones excepcionales que contribuyeron a su realidad.

La Orden de Calatrava encomienda a Fray Lorenzo de San Nicolás, fraile y arquitecto, además de reputado tratadista; la proyección y construcción del templo que formara plas calatravasarte del convento femenino de la Orden. Desde 1678 ha llovido mucho y hoy nos encontramos con un magnífico edificio cuya orientación respecto a la calle es lateral y la fachada que a la misma ofrece es eltestero de la nave del crucero y el trasdós de las capillas laterales de ese mismo lado. Su aspecto exterior poco tiene que ver con el original, como consecuencia de las transformaciones y añadidos estilísticamente anacrónicos con su naturaleza, realizados a finales de XIX; como el rosetón, o las portadas y balaustradas renacentistas. Mantiene sin embargo la esbeltez de un crucero majestuosFOTO CALATRAVASo, con el cimborrio hexagonal que eleva la cúpula y recuerda el de San Andrés, salvo sus diferencias epidérmicas.

El formidable interior revela el impecable academicismo de su arquitecto y la categoría de los colaboradores que intervinieron en la obra. Nada más y nada menos que José Churriguera diseña y realiza materialmente en su taller -pocos años antes de morir- el espectacular retablo que cierra el presbiterio, al tiempo que trabaja en Nuevo Baztán.

Su arquitectura interior destaca con molduras resaltadas la geometría característica de la bóveda de cañón y los lunetos; la potente cornisa en el arranque de los arcos fajones, sustentada por ménsulas, las balconadas con celosías para las monjas, el coro sobre el primer vano de la nave y multitud de detalles sabiamente diseñados y construidos. Las pechinas decoradas con pinturas sobre las que descansa el anillo base del tambor circular y la cúpula con su correspondiente linterna, configuran el carácter mágico de un eje vertical que sintetiza la espiritualidad. Afortunadamente no sufrió graves daños durante la guerra civil como otros templos, lo que ha contribuido a su mantenimiento.

En suma, uno de los grandes templos del barroco madrileño que merece visitarse.



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