CUARTEL DEL CONDE DUQUE

Hoy traemos a Paseando por Madrid una edificación militar; se trata del antiguo Cuartel del Conde Duque, obra de Pedro de Ribera en 1717 para el acuartelamiento de los guardias de corps. Recuperado parcialmente de su abandono y convertido en centro cultural en los 80, con un proyecto de Cano Laso; hoy renace tras la importante obra de rehabilitación llevada a cabo -entre los años 2006 y 2011- por el equipo comandado por el arquitecto Carlos de Riaño.

En una parcela -propiedad del Conde de Lemos- contigua al Palacio de Liria; Ribera lleva a cabo la encomienda de Felipe V para construir el alojamiento de las tres compañías de guardias, española, flamenca e italiana; que dan nombre a las tres plazas o grandes patios entorno a los que gira una edificación de anchura homogénea, en una planta rectangular que salva una importante diferencia de cota. De espartana austeridad -por su destino militar y la interpretación española que del barroco italiano se hace- el Conde Duque ofrece como contrapunto, una espléndida y característica portada de autor en el eje de su fachada este -acceso principal al conjunto- y dos entradas menores que comunican la calle con los patios norte y sur. La plaza central de mayor tamaño, presenta en su costado de poniente un torreón de vigíapara telegrafía óptica, que da lugar a una singular portada clasicista de acceso al mismo y a las caballerizas.cuartel del conde duque

El cuartel fue pasto de dos devastadores incendios a mediados del XIX, con la ruina completa de las cubiertas y los pisos superiores, así como el torreón de poniente. La reconstrucción subsiguiente, fue resuelta entonces mediante una estructura metálica de esqueleto, con pilares de fundición y vigas compuestas roblonadas, que -en algunas zonas de planta baja- se complementa con un sistema de arcos alineados. El conjunto de las operaciones modificó la volumetría original y ofrece una compleja lectura constructiva -tras los estudios estratigráficos realizados con el proyecto de Riaño. La presente desnudez de la fábrica de ladrillo -tradicionalmente revocada en el XVIII como epidermis de protección- permite dejar evidencia de los diferentes procesos de transformación, que el equipo de arquitectura ha preferido no ocultar.

La nivelación general de la planta baja se obtiene mediante el recrecido de su mitad sur, mediante espectaculares bóvedas de ladrillo que soportan la construcción lineal en tres plantas y tres crujías estructurales. Su consolidación estructural y la recuperación de los volúmenes originales -junto a la disposición de nuevos núcleos de comunicaciones y servicios, necesarios para los elementos del programa- son parte de la estrategia proyectual que rehabilita fachadas y cubiertas; en una contemporánea filosofía para el reciclaje del viejo cuartel; que hoy acoge –además de algunas oficinas municipales- la Hemeroteca, el Archivo Histórico, la Biblioteca, el Auditorio y el Salón de Actos. Con un discurso de fuerte contraste y excelente tratamiento de los detalles constructivos, el proyecto resuelve el conjunto de los acabados exteriores e interiores con escueto vocabulario. Nuevas cubiertas de cinc y un sucinto recercado metálico como guarnición, devuelve los huecos a su proporción original. En resumen, el antiguo cuartel de Pedro de Ribera -declarado monumento en 1976- es hoy un importante centro cultural que merece visitarse.

El Ayuntamiento de Madrid ha sido el promotor y coordinador de todos los trabajos, en los que han intervenido los siguientes equipos de arquitectura: Valentín Torre, Juan Hevia y Nuria Ruiz, Jorge Ruiz Ampuero, Alfonso Cano y Carlos de Riaño; de acuerdo con un Plan Director redactado por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid; cuyos técnicos se encargaron de la coordinación general de todo el proceso en el que intervinieron simultáneamente cinco empresas constructoras.



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