INSTITUTO HOMEOPATICO Y HOSPITAL SAN JOSE

Un discreto pero encantador edificio -declarado BIC en 1997- y situado en su época en el extrarradio de Madrid; aporta a nuestro catálogo de Paseando por Madrid una temática casi inédita hasta ahora (salvando el Hospital de San Carlos). Se trata del Instituto Homeopático y Hospital de San José -primero de España en esa especialidad médica- y obra del arquitecto Segundo de Lema. Está situado en la madrileña calle de Eloy Gonzalo, que antiguamente fuera la Avenida de la Habana.

Rodeado por un frondoso jardín donde sobreviven higueras y naranjos, el edificio ocupa una extensa parcela que aún evoca una naturaleza campestre y aviva el recuerdo de una huerta –despensa natural para los remedios de entonces. Su sencillo esquema y construcción no tiene una clara filiación estilística, pero en aquel tercio final del XIX la crisis existencial de la arquitectura reedita modelos del pasado con algunos toques de cierto folklorismo nacionalista. En Madrid el neogótico y muy especialmente el neomudejar inspira a los arquitectos de entonces.

INSTITUTO HOMEOPATICO

Segundo de Lema completa su moderno edificio en 1877 con una planta en forma de U entorno a un parterre y en la que el cuerpo intermedio –orientado al levante-mediodía- incorpora una soleada y espléndida galería acristalada de distribución y paseo, en la que asimismo se ubica el acceso en planta baja. Estructuras de madera policromada forman parte del entramado de fachada y asimismo de los forjados de piso y escaleras. Cuatro enfermerías y una estancia para convalecientes aún conservan algunos acabados originales, como las baldosas hidráulicas de suelos, la mayólica en zócalos o los pasamanos de forja y madera en escaleras. La Capilla y una Sala de Actos ocupan el eje del cuerpo central. Tras una accidentada historia y largamente descuidado desde su cierre en 1980, el edificio ha sido objeto de una cuidada rehabilitación promovida por la Comunidad de Madrid entre los años 2000 a 2008, a cargo de los arquitectos Emilia Checa e Ignacio de las Casas.

Monjas de la Caridad atendieron a los enfermos hasta su cierre, ocupando un curioso edificio anejo -construido posteriormente en 1890- por el arquitecto Rodríguez Ayuso, en ese neomudejar característico de aquellos años y que fuera concebido inicialmente como residencia. Utilizado actualmente como museo de su propia historia, conserva una espléndida estancia central entorno a la que gira una galería de distribución bajo el lucernario. Aún sin uso estable, el conjunto puede y merece visitarse.



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